Información publicada el viernes, 11 de mayo de 2007.
La intervención final sobre la catedral de La Laguna se conocerá dentro de seis meses. El director general de Bellas Artes del Ministerio de Cultura, Julián MartÃnez, anunció ayer que el ministerio ha encargado un nuevo estudio al Instituto Eduardo Torroja para que analice, con mayor profundidad, el estado en el que se encuentra el inmueble, con el fin de ejecutar posteriormente la restauración del templo.
Este nuevo estudio, que financiará Cultura con 295.000 euros, deberá estar terminado en seis meses, fecha para la cual ya se conocerá si las cubiertas y la cúpula principal (cimborrio) serán demolidas o rehabilitadas. De ahà que por ahora no se conozca cual la será la intervención final que se acometerá en la catedral, pese a que todo parecÃa indicar que ayer se darÃa una solución definitiva.
En lo que se refiere a las cubiertas, el Ministerio de Cultura sabe cual es ya la posición del Eduardo Torroja, partidario de su desmonte, debido a las filtraciones que han dejado en muy mal estado a esta parte de la catedral. En cuanto al cimborrio, el Estado es partidario, tal y como insistió ayer MartÃnez, de no derribarlo sino de reconstruirlo, al igual también que las cubiertas) ya que la ley vigente (sobre todo el artÃculo 86 de la normativa de Patrimonio Mundial) establece unos condicionamientos muy severos para una posible demolición de un Bien de Interés Cultural, y su intención es limitar a casos muy extremos, por lo que existe el mandato expreso de intentar, por todos los medios técnicos, la consolidación, conservación y mejora de esos bienes.
Sin embargo, el Ministerio de Cultura ha encargado un nuevo estudio al Instituto Eduardo Torroja, siempre partidario de la demolición, para tomar una decisión final sobre la catedral. MartÃnez dejó claro ayer que el Estado acatará cualquier decisión que tome el instituto. “Haremos con la catedral lo que diga el informe del Eduardo Torrojaâ€, aseveró, aunque siempre dejó patente la postura de su departamento. “La pretensión del ministerio es conservar el cimborrio y mantener el resto de las bóvedas, pero eso lo dirá el estudio que hemos encargadoâ€, detalló MartÃnez.
En el nuevo informe, el Instituto Eduardo Torroja, que contará con la colaboración de una empresa especializada, deberá analizar el estado actual y los procesos de deterioro de las cúpulas y el cimborrio. Además, incluye una campaña de adquisición de datos que engloba una serie de inspecciones, mediciones, ensayos y toma de datos in situ, extracción de muestras para ensayos en laboratorio y trabajos experimentales en laboratorio.
En estos análisis se van a realizar, entre otros estudios, mediciones de la geometrÃa tanto cualitativa como cuantitativa de los daños estructurales, asà como el análisis de los materiales empleados en la construcción.
Con el resultado de todos los estudios, el Instituto Eduardo Torroja emitirá un informe en el cual se propondrá una serie de medidas para conservar la catedral, ya sea su demolición o reconstrucción, decisión que será aceptada por el Ministerio de Cultura y el Instituto de Patrimonio Histórico Español.
El director general de Bellas Artes subrayó que “la catedral se va a restaurar, no hay marcha atrás†y recalcó que “si hay que tirarlo, porque tiene un problema, pues habrá que tirarlo. Ante la realidad no podemos escondernosâ€.
Por su parte, tras conocer las primeras informaciones sobre la decisión del Ministerio de Cultura, la alcaldesa de La Laguna, Ana Oramas, que no fue invitada a la Subdelegación del Gobierno, aseguró que su primer sentimiento fue de desilusión ante los anunciado por MartÃnez, aunque fuentes municipales confirmaron también que la mandataria nacionalista esperará a tener una información más detallada de los hechos para emitir un juicio más certero.
Por su parte, el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Ãlvarez, que acompañó ayer a MartÃnez en la Subdelegación del Gobierno, aseguró que “el Obispado lo que quiere es que salga adelante la reconstrucciónâ€. Sin embargo, lamentó que “que hayan pasado los años para la reconstrucción del templo pero, ante lo inevitable, hay que esperar lo que hayâ€. Además, el prelado indicó que “no nos resignamos, pero aceptamos este camino, porque no hay otroâ€
Por otro lado, Julián MartÃnez anunció que el Ministerio de Cultura ha resuelto la deuda con la empresa de los andamios que están situados en el edificio, cuyo coste para en el año 2006 es de 892.000 euros y de 450.000 euros para este año.
La situación de impás que vive la catedral no sólo afecta a las cubiertas y la cúpula principal. En su interior se guarda una gran cantidad de bienes muebles y retablos de gran valor y cuyo futuro también acecha el cierre del templo. Por ello, el obispo de la Diócesis Nivariense, Bernardo Ãlvarez, aseguró ayer que los bienes muebles que se tenÃan que sacar “ya están fuera de la catedralâ€. En cuanto a los retablos, Ãlvarez aseveró que “están protegidos con maderaâ€.
Sin embargo, el subdirector del Instituto de Patrimonio Histórico Español (IPHE), Ãlvaro MartÃnez Novillo, fue más allá que el prelado y aseguró que “los retablos no corren peligroâ€, según un informe preliminar de los técnicos del IPHE. “No se observa ningún tipo de desprendimiento, por lo que los técnicos del instituto van a proponer una serie de medidas, parte de las cuáles ya se han puesto en marcha, para mejorar las condiciones en el interior del temploâ€, detalló Ãlvaro MartÃnez Novillo, quién adelantó que será mediante una “aireación†del inmueble para rebajar los niveles de humedad. Sin embargo, Julián MartÃnez precisó que la decisión sobre el derribo también determinará qué hacer con los retablos que están en el interior de la catedral.
La catedral alberga un interesante patrimonio como el que se encuentra en la capilla mayor, donde hay un tabernáculo que realizó en 1795 el escultor gran canario José Luján Pérez, que tiene como remate una talla anónima (siglo XVI) de Cristo Crucificado, el Cristo de los Remedios.
Destaca también el gran retablo barroco de Los Remedios de la primera mitad del siglo XVIII, que posee un espléndido conjunto de siete tablas atribuidas al pincel de Hendrick Van Balen, maestro de Van Dyck, según la hipótesis del conservador de pintura flamenca del Museo del Prado, MatÃas DÃaz Padrón. Otro retablo importante es el del Señor de La Columna en estilo neoclásico; además de un espléndido púlpito de mármol de Carrara, obra del escultor genovés Pascuale Bocciardo (1762).