PATRIMONIO DUERO. Castillo de Miranda do Douro

ES* A lo largo de los siglos, Miranda do Douro fue uno de los puntos más calientes de la frontera hispano-portuguesa. Fiel reflejo de los desencuentros entre ambos países es el castillo de la localidad que, tras soportar numerosos asedios y asaltos, acabó sucumbiendo a una violenta explosión en 1762.

PT* Ao longo dos séculos, Miranda do Douro foi um dos pontos mais quentes da fronteira luso-espanhola. Um reflexo fiel das divergências entre os dois países é o castelo da cidade que, depois de suportar numerosos cercos e assaltos, sucumbiu a uma violenta explosão em 1762.

Castillo y ciudad de Miranda, según el Libro de las Fortalezas de Duarte D’Armas.

Canal Patrimonio Flumen Durius

ES* El castillo que a duras penas ha llegado hasta nuestros días, responde a la reorganización territorial y urbanística planeada por el rey don Diniz. En una época en la que los monarcas abogaban por el desarrollo urbano en detrimento del castrense a lo largo del joven país, en el caso de Miranda no hubo duda en reconstruir las antiguas fortificaciones, reminiscencias de la época de la Reconquista, convirtiéndola en una villa amurallada presidida por un robusto castillo en su extremo noroeste.

De esta forma, la renovada villa se convertía a finales del siglo XIII en la principal representación territorial de esta zona periférica en detrimento del castillo de Algoso. Se trataba de un armónico conjunto urbano amurallado de planta octogonal que se completaba con el castillo. No existe mucha documentación al respecto, pero todo indica que la estructura original del castillo, de forma rectangular, estaba compuesta por la torre del homenaje situada en una de sus cuatro esquinas. Tres torres más bajas (una hexagonal y las otras cuadrangulares) reforzaban los otros tres vértices.

Tras la Guerra de Restauración, en la que ciudad sufrió el asedio de las tropas españolas que intentaban impedir la escisión de Portugal de la Corona Ibérica, a la que pertenecía desde la muerte del rey don Sebastián en el siglo XVI, se emprendió la reforma de las fortificaciones para adaptarlas a las nuevas necesidades defensivas contra la artillería. Pocas décadas después, en 1711, fueron las propias tropas portuguesas las que testaron la efectividad de estas reformas al sitiar la ciudad un año después de que fuese entregada a traición a los españoles.

Miranda viviría su peor ocasión cuando, en nuevo asedio durante la Guerra de los Siete Años o Guerra Fantástica, el pañol de armas del castillo explotó dejando una ciudad inerme ante el ataque de los españoles. Ya definitivamente destruido, el castillo de Miranda aún jugaría su papel durante las Guerras Peninsulares o de Independencia contra los invasores franceses, ya entrado el siglo XIX.

En la actualidad se conserva la torre del homenaje parcialmente derruida, así como parte de los lienzos de la muralla y el pozo en el centro del patio de armas. El conjunto está clasificado como Inmueble de Interés Público desde 1955 y es visita obligada junto a los restos de las murallas que aún circundan la ciudad de Miranda.

PT* O Castelo de Miranda do Douro, que chegou aos nossos dias com muita dificuldade, atende à reorganização territorial planejada pelo rei D. Diniz. Numa época em que os monarcas defendiam o desenvolvimento territorial urbano em detrimento do desenvolvimento militar em todo o jovem país, em Miranda não houve dúvida na hora de reconstruir as antigas fortificações, reminiscentes da época da Reconquista, transformando-a numa vila amuralhada e presidida por um robusto castelo em sua extremidade noroeste.

Dessa forma, a vila renovada tornou-se, no final do século XIII, a principal representação territorial desta zona periférica, em detrimento ao castelo de Algoso. Era um conjunto urbano harmonioso de planta octagonal que foi completado com o castelo. Não há muita documentação sobre isso, mas tudo indica que a estrutura original do castelo, de forma retangular, era composta pela torre de menagem localizada num dos seus quatro cantos. Três torres menores (uma hexagonal e outras duas quadrangulares) reforçaram os outros três vértices.

Após a Guerra da Restauração, na qual a cidade sofreu o cerco das tropas espanholas que tentaram impedir a saída de Portugal da Coroa Ibérica, a qual pertencia, desde a morte do rei D. Sebastião, no século XVI, começou-se a reforma das fortificações para adaptá-las às novas necessidades defensivas contra a artilharia. Poucas décadas depois, em 1711, foram as próprias tropas portuguesas que testaram a eficácia das reformas, sitiando a cidade um ano depois de ter sido entregue aos espanhóis num ato de traição.

Miranda viveu seu pior momento quando, num novo cerco durante a Guerra dos Sete Anos ou a Guerra Fantástica, o paiol de armas do castelo explodiu, deixando a cidade indefesa perante os espanhóis. Já definitivamente destruído, o castelo ainda desempenharia seu papel durante as Guerras Peninsulares ou da Independência contra os invasores franceses, já no século XIX.

Atualmente, o que ainda resta da fortaleza é a torre da menagem, assim como parte da muralha e o poço no centro do pátio de armas. O conjunto foi classificado como Imóvel de Interesse Público em 1955 e é uma visita imperdível junto aos restos da muralha que ainda circunda a cidade de Miranda.

 

Acerca del Autor

Número de artículos : 8455

© 2013 Canal Patrimonio | Diseñado por Altamira-web | Aviso legal

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies.Más información sobre cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
Scroll to top