Arte hecho con materiales reciclables, fotografías y el ineludible grafiti son algunos de los atractivos de ArtRua, una feria que trazará en Río de Janeiro un panorama del arte urbano, cada vez más distante de la marginalidad y vinculado a un mercado lucrativo. El evento transcurre paralelo a ArtRio, la Feria Internacional de Arte Contemporáneo de la ciudad carioca.

Canal Patrimonio

Feria ArtRua Brasil- EFE- 05092013
Aunque no tiene la ambición de ArtRio, (que el año pasado recaudó 120 millones de dólares y recibió 74.000 visitantes), ArtRua llega a su segunda edición transformado en un gran festival. El programa mantiene los mismos objetivos: ayudar a revitalizar la otrora decadente zona portuaria de Río de Janeiro y dar vida al gran negocio del grafiti, o más bien, al arte venida de las calles, como sugiere el título de la muestra, que se puede traducir como “Arte Calle”.

“Una feria de arte solo es una feria de verdad cuando tiene una muestra paralela. En 2009, cuando estaba en el Miami Art Basel, fui testigo del nacimiento de algunas muestras de gran importancia y pensé en traer eso a Rio de Janeiro”, dice André Bretas, fundador del evento, quien asegura que ha recibido todo el apoyo de la  exposición oficial “para crear un mercado para el arte urbano en Río de Janeiro”.

10.000 visitantes
El evento ocupa las dos inmensas naves del viejo depósito del ferrocarril en la Villa Olímpica del barrio de Gamboa, además de una zona al aire libre de 7.500 metros cuadrados. No parece una exageración en vista de la previsión de 10.000 visitantes. El atractivo de ArtRua no sólo es las dimensiones, sino también a las innovaciones, como la organización de dos noches de fiesta y actos musicales como Opal y Shibatonics, además de  un ciclo de debates sobre el mercado del arte y la reactivación urbana.

Museos al aire libre
La instalación “La casa, la carga y el viento”, de Felipe Bardy, que firma la escenografía “verde” del acto, y una exposición sobre la historia del Instituto Rua, montada por el fotógrafo Henrique Madeira en uno de los vagones olvidados en el almacén, son otros elementos destacados de esta edición. También incluye una galería para facilitar el contacto entre compradores y artistas, talleres para los niños y, por supuesto, una tienda de recuerdos. Asimismo, el llamado “Wall Projects”, una especie de “museo al aire libre”, extiende paneles por los alrededores de Gamboa y del cerro de la Providencia, situado frente a las naves. La idea es crear guiones inspirados en ciudades como Buenos Aires, donde paseos turísticos por grafitis destacados forman parte del programa cultural.

IMAGEN: Fotografía cedida por ArtRio que muestra a un hombre frente a la obra de arte de Gais Ama, que forma parte de la exhibición en la Villa Olímpica de Gamboa, en la zona portuaria de Río de Janeiro (Brasil). EFE