El retablo de la Pasión de Cristo, que forma parte del conjunto de tres estructuras que alberga el santuario de Nuestra Señora de Ocotlán, en el estado de Tlaxcala, ha recobrado su estabilidad, brillantez, policromía y los elementos decorativos que perdió con el paso del tiempo, gracias a la restauración efectuada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

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Creado a mediados del siglo XVIII, el retablo de la Pasión de Cristo mide casi once metros de altura y está totalmente dorado, con esculturas policromadas en su mayoría. Las imágenes del retablo de la Pasión representan a la Virgen Dolorosa, Jesús Nazareno, la Crucifixión y la Piedad, y hay un elemento pictórico alusivo al Divino Rostro. La intervención de este bien cultural fue coordinada por la restauradora Claudia Jazziel Lumbreras Delgado, del Centro INAH Tlaxcala.

Las labores de restauración permitieron corregir el desajuste de paneles, así como de molduras y de algunas tallas que se habían desprendido. Además de su fumigación, se realizó una limpieza, y se procedió a la consolidación, fijado de escamas, resane y aplicación de hoja de oro. También se repusieron las piezas perdidas, atendiendo a la información documental existente.

Otros trabajos de restauración y difusión

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Paralelamente a la restauración del retablo de la Pasión de Cristo, se comenzó la intervención en el dedicado a la Virgen de Ocotlán, que ocupa la parte central del templo. El trabajo se ha orientado, en este caso a recobrar la estabilidad material así como el brillo de la superficie dorada, que ya se ha conseguido en más de un 50% de la pieza. La obra más antigua del templo, que presenta una fina aplicación de hoja de oro y decoración muy detallada a base de flores y conchas. Sus esculturas estofadas son las originales y representan a san Joaquín, santa Ana, san José, san Juan Bautista, santa Isabel y san Juan Evangelista. En la restauración de ambas piezas ha supuesto la implicación de un equipo de 28 personas entre restauradores, talladores, técnicos, ayudantes y arquitectos, coordinados por Claudia Jazziel Lumbreras.

En los próximos meses está previsto continuar con la actuación en el retablo de la Virgen de Ocotlán y comenzar la rehabilitación de un tercero dedicado a la Virgen de Guadalupe. De momento y para implicar a la sociedad, el INAH ya ha ofrecido charlas a los padres y feligreses sobre cuestiones de conservación preventiva, en particular, sobre los cuidados que deben tener cuando la Virgen sale en procesión, dado que es la patrona de Tlaxcala, cuya festividad se realiza en mayo.

IMÁGENES: Fotografías facilitadas por el INAH México del proceso de restauración de los retablos del santuario de Nuestra Señora de Ocotlán. INAH.