El Museo Británico se ha ofrecido hablar con Grecia sobre un posible préstamo de los frisos del Partenón, reclamados por ese país, que actualmente recibe asesoramiento jurídico de la abogada Amal Clooney, revela “The Independent”.

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En una carta dirigida a la organización para la Educación y la Cultura de la ONU (Unesco), el presidente del junta directiva del Museo Británico, Richard Lambert, se ofrece a mantener contactos directos con el Museo de la Acrópolis de Atenas sobre los frisos. “Los expertos del Museo Británico y de otras instituciones que tienen esculturas del Partenón disfrutan de una excelente relación de colaboración con los museos griegos y universidades. Estas han incluido proyectos de investigación, publicaciones y exhibiciones”, se explica en la misiva. “Como fideicomisarios, le damos una gran importancia a estos acuerdos conjuntos y creemos que tanto el estudio de las esculturas del Partenón y la muestra a una audiencia lo más amplia posible, no sólo muestra los logros del griego Clásico, sino su impacto en el mundo”, prosigue el presidente en la carta.

El Museo Británico, añade, “invitaría a nuestros colegas de los museos griegos (…) a explorar nuevas maneras de permitir que todo el mundo vea, estudie y disfrute de las esculturas del Partenón”. El diario afirma que esta oferta de diálogo del museo incluye un acuerdo de préstamo. Sin embargo, Grecia se ha negado con anterioridad a aceptar esta posibilidad, pues supondría una aceptación tácita de que el Museo Británico es el propietario de los mármoles.

La carta del Museo Británico a la Unesco llega después de que Reino Unido haya rechazado formar parte de un proceso de mediación sobre la propiedad de los llamados “Mármoles de Elgin” por considerar que las esculturas fueron “legalmente adquiridas”. Grecia lleva años reclamando la propiedad de los frisos, adquiridos por el aristócrata escocés Thomas Bruce, séptimo conde de Elgin, entre 1801 y 1805, cuando era embajador ante la corte Otomana en Estambul -que ocupaba Grecia- y vendida después al Reino Unido.

El Museo de la Acrópolis se remodeló expresamente en 2009 para contar con un lugar adecuado para albergar el tesoro arqueológico que Elgin arrancó del Partenón bajo el argumento de conservar su integridad. Grecia considera como un “saqueo” la transacción por la que las figuras acabaron en el Reino Unido y ha subrayado que los mármoles, de valor incalculable y que los griegos identifican con su historia y su civilización, no pueden ser desmembrados ni cedidos.

IMAGEN: Galería del Museo Británico, en Londres, donde se exponen los frisos y las esculturas griegas de la Acrópolis. EFE/Archivo