240 piezas que “no ha visto nadie” se exhiben desde el 18 de abril hasta el 29 de mayo en el Museo Arqueológico Nacional (MAN) en la mayor exposición sobre el pasado de la península Arábiga que se ha organizado en Europa, “En los confines de Oriente Próximo. El hallazgo moderno del país de Magán”.

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Una réplica de un esqueleto humano del 4000 a.C., estelas funerarias, cántaros, jarras, cuencos, collares o una peineta de marfil componen esta muestra, explicada con una “línea del tiempo”, vídeos, maquetas y paneles en español, inglés y árabe. “El 90 % de las piezas son tan recientes que no se han expuesto ni en los museos emiratíes”, ha explicado Carmen del Cerro, comisaria adjunta de la exposición y actual directora de la misión arqueológica de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), que lleva desde 1994 trabajando en el emirato árabe de Sharjah.

La investigadora considera “novedosos” y “revolucionarios” los hallazgos recientes en el antiguo país de Magán, un lugar en el que “nadie” se imaginaba que se podrían hallar hace solo un año. Y es que la existencia de este “país” era desconocida hasta la actualidad, aunque ya se mencionaba en textos mesopotámicos: “Ahora tenemos certeza de que estamos trabajando allí porque hay muchos estudios arqueológicos que lo corroboran”, cuenta Del Cerro. La muestra, que permanecerá en el MAN hasta el próximo 29 de mayo, está dividida en seis ámbitos, de los que cuatro corresponden a las investigaciones del departamento de Antigüedades del Emirato de Sharjah y dos a las del equipo español.

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Espacios en la exposición y piezas destacadas

Esas áreas se corresponden a diferentes épocas desde el Paleolítico hasta la llegada del islam, pasando por periodos como el Neolítico o la Edad del Bronce, de la que se muestran varias maquetas de una necrópolis. “Estas tumbas familiares muestran una cultura funeraria que habla de un mundo en el que lo colectivo era mucho más importante que lo individual”, ha explicado el comisario de la colección y primer director de la misión española en Sharjah, Joaquín Córdoba.

Uno de los elementos más “recientes” e “importantes” de la muestra es, según Córdoba, una estela funeraria del siglo I a.C. escrita en sudarábigo y arameo, que sustituye a la mención de Plinio a Omán más antigua que se conserva. Córdoba también ha destacado las huellas de hombres, mujeres y niños de la Edad del Hierro descubiertas por el equipo español en el poblado de al-Thuqaibah, cuya vida recoge el apartado titulado “Una misión española en Sharjah: en el corazón de Magán. De la vida y la muerte“. Ese espacio está dedicado a la instalación sobre la fabricación de adobes descubierta en el yacimiento de Al Madam, la primera de este tipo que han hallado en Oriente los investigadores de la institución madrileña. La otra parte del trabajo del equipo español se encuentra recogida en “De la tierra y el agua“, un espacio que se detiene en la capacidad de “adaptarse” y “sacar partido” al entorno de este poblado.

En los confines de Oriente Próximo” es el resultado de la colaboración de la UAM, el Ministerio de Educación, Cultura y Deportes a través del Museo Arqueológico Nacional y el Departamento de Antigüedades del Emirato de Sharjah. Córdoba ha destacado la labor de esa última institución, que, ha destacado, busca “descubrir, recoger y hacer llegar a la sociedad” el pasado de la región.

Denuncia ante la situación crítica de quienes trabajan en países en guerra

El comisario de la muestra ha denunciado que los estudiosos y arqueólogos locales están siendo “amenazados” y “asesinados” en países como Irak o Siria, algo de lo que responsabiliza a los traficantes de antigüedades y, en último término, a la “hipocresía” de la legislación occidental. “Quien lo destruye son los traficantes, quien lo reparte es Suiza, el centro del tráfico mundial de antigüedades, y quien lo permite es la hipocresía de las leyes occidentales que autorizan que se venda sin justificar la procedencia de los objetos”, ha sentenciado.

IMÁGENES: Piezas del Museo Arqueológico Nacional. EFE/Archivo