Las últimas imágenes de Venecia publicadas en la prensa de personas orinando en las papeleras, lavándose en los canales o incluso cocinando en sus calles han llevado a las autoridades italianas a reflexionar y evaluar cómo poner freno al turismo de masa que está degradando la ciudad.

Canal Patrimonio

Venecia- EFE- 19082014

Lejos de la idílica imagen de ciudad del amor y la cultura, Venecia sufre el asalto del turismo de masa y de la mala educación de algunos de sus visitantes, denuncian los medios italianos.

El diario “Corriere del Veneto” fue el primero en dar un primer paso y comenzar a publicar galerías de fotos bajo el título: “El verano de la degradación” para denunciar lo que está sucediendo en la ciudad. Una primera imagen reflejaba a una pareja que practicaban sexo a plena luz del día en el Puente de los Descalzos (uno de los cuatro que cruzan el Gran Canal) sin que nadie les dijese nada o interviniese la Policía.

Tras este hecho, la prensa continúo publicando vídeos y fotos que mostraban a turistas que orinan en las papeleras, personas que encienden hornillos para calentarse un plato de pasta, un señor que se lava en los canales, personas tomando el sol en bañador tumbadas en la calle o incluso un salto al canal desde el famoso puente diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava. Otras imágenes muestran incluso como bicicletas, coches y motos acceden a callejuelas de Venecia, a pesar de estar totalmente prohibido.

Solución  urgente
Tras la publicación de estas fotos, la secretaria de Estado de Patrimonio, Actividades Culturales y Turismo, Ilaria Borletti Buitoni, afirma que es necesario abrir un debate sobre la posibilidad de regular los flujos turísticos para tutelar la ciudad, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. “Es necesario comenzar con un serio y constructivo debate que dé a Venecia los instrumentos para gestionar lo que es su fuente de desarrollo económico, y evitar que esto no vaya en detrimento del patrimonio único y cultural de la ciudad”, explica Buitoni.

El presidente de la región del Veneto, cuya capital es Venecia, Luca Zaia, indica la posibilidad de organizar “un número programado de turistas” para evitar las masificaciones. Ahora bien, Zaia critica duramente algunas propuestas sobre la introducción de un “ticket” de ingreso a la ciudad como medida para frenar la llegada masiva de turistas. “Tenemos la obligación de garantizar el acceso a todas las clases sociales. La idea de una Venecia solo para pocos ricos es vergonzosa”, zanja Zaia.

Regular el acceso
Mientras que para Claudio Scarpa, presidente de Federalberghi, asociación de hosteleros de Venecia, “sería justo que todos los visitantes pagasen un ticket”. “Los turistas que vienen a pasar el día en Venecia sin quedarse a dormir, cuestan mucho más en cuestión de servicios y dejan menos. Es justo que paguen un ticket”, afirma Scarpa. Por su parte, Marco Michielli, vicepresidente de Confturismo, Asociación que reúne a restauradores y hosteleros, subraya que desde hace años se pide “reglamentar el acceso a Venecia” y recuerda que “la Serenissima” con tan sólo 50.000 habitantes “soporta cada día una media de 60.000 turistas y días en los que se llega a los 100.000”.

Por el momento las diferentes voces en Venecia no se ponen de acuerdo sobre cómo afrontar el problema, pero para la secretaria de Estado italiana la cuestión es urgente: “Venecia está muriendo y el problema tenemos que afrontarlo inmediatamente, no se puede esperar más”.

IMAGEN: Varios  turistas realizan uno paseo en góndola por aguas del Gran Canal veneciano. EFE/Archivo