La directora de la Biblioteca Nacional de España (BNE), Ana Santos Aramburo, ha afirmado que uno de sus proyectos es poner en marcha el depósito legal electrónico, es decir, la preservación de los contenidos de Internet sobre España en “una apuesta digital”.

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Biblioteca Nacional- Fachada- EFE- 05082013
Santos Aramburo ha realizado estas declaraciones en Aguilafuente, localidad de la provincia de Segovia donde se celebró el sínodo de obispos que dio el origen a la impresión del primer libro en España en 1472, y de la que ha sido pregonera en las fiestas patronales. Durante la entrevista concedida a Efe, ha destacado que la Biblioteca Nacional ha destacado que “es básica para nuestro país porque, desde hace más de trescientos años, preserva nuestra cultura”.

Aunque le resulta muy difícil elegir qué ejemplar salvaría en última instancia, dado que en la Biblioteca Nacional se conservan las principales manifestaciones de la cultura española, habla de obras únicas en el mundo, como el “Cantar de Mío Cid”, la “editio princeps” o primera edición impresa del Quijote o el manuscrito de “El Aleph” de Jorge Luis Borges.

Una institución más cercana y accesible
La directora ha reconocido que como en todas la instituciones públicas, en momentos de crisis la reducción presupuestaria ha sido importante, pero es “un reto” para mejorar la gestión interna. En cuanto a los proyectos, Ana Santos ha destacado también la idea de sacar adelante la ley que le otorgue a la BNE el reconocimiento jurídico necesario como institución esencial para la cultura española. Asimismo, trabaja en la preservación de los contenidos digitales accesibles a través de Internet y en el fomento de la generación de conocimiento sobre sus colecciones.

Teniendo en cuenta que su anterior cargo fue el de directora cultural de la Biblioteca Nacional, donde trabajó por acercar esta institución a los ciudadanos, Santos ha dicho que esa aproximación es real. Su afirmación la basa en el aumento del número de personas que se han acercado a las actividades culturales de la BNE en los últimos años, aunque ha reconocido que es preciso “seguir trabajando para mejorar en esto”.

Imagen: Fachada de la Biblioteca Nacional, en Madrid. EFE/Archivo