El puente de Golik, parte del patrimonio cultural de Albania que resistió a las guerras contra los invasores otomanos, austrohúngaros, franceses, griegos, italianos y alemanes, está amenazado de derrumbe debido a una leyenda que dice que en su interior hay oro oculto.

Canal Patrimonio

Puente Albania- EFE- 12082013
El puente de Golik, junto al pueblo del mismo nombre (sureste del país), une los dos lados de un valle por donde serpentea el río Shkumbin, que divide geográfica y culturalmente Albania: el norte habitado por los “geg” y el sur, la tierra de los “tosk”. El puente de piedra, de 13 metros de largo y 3 de ancho, cuenta con tres arcos y fue construido en el siglo XVII durante el dominio otomano y declarado patrimonio cultural de primera categoría.

Hay leyendas que indican que esta joya arquitectónica alberga en su interior monedas de oro escondidas por los albaneses ricos tras la llegada de los comunistas al finalizar la Segunda Guerra Mundial. Las excavaciones ilegales emprendidas por los “cazatesoros” en los últimos meses han dejado un gran socavón de dos metros de largo y uno de ancho en una de sus entradas, y otros en el pie principal, dañando con ello su estructura básica. “Personas desconocidas vienen de noche y quitan las piedras antiguas del puente porque creen que allí se esconde oro”, dice a Efe Jonuz Torra, de 80 años, vecino del pueblo Zall Torra.

El hueco en su superficie es el daño más reciente, dice, mientras camina debajo del puente para señalar otro socavón, en un punto donde hasta hace poco había una piedra negra que se diferenciaba de las demás de color blanco y que, quizás por eso, ha sido interpretada como una “señal” para indicar el tesoro oculto. “No sabemos si han encontrado oro. Pero seguro que los malhechores no son de nuestro pueblo”, afirma Jonuz. “Puede que vengan de los alrededores o también sean extranjeros que vienen con detectores de metales para buscar el oro. Nosotros no los hemos visto”, señala su vecina Manushaqe, que ha denunciado el hecho a la policía.

La historia más reciente
El sureste de Albania fue una zona civilizada desde la Antigüedad y la Edad Media con urbes desarrolladas y ricas que utilizaban el oro como moneda de intercambio comercial. Y las monedas de oro turcas, egipcias, francesas, austrohúngaras y británicas circularon en Albania hasta el reinado de Zog (1928-1939). Con su llegada al poder tras la II Guerra Mundial, los comunistas requisaron el oro y expropiaron a los ricos, quienes para no entregarlo lo enterraban en lugares desconocidos en los campos, bosques, paredes de la casa y baños. “No había semanas que no llegara gente a entregarnos monedas de oro y joyas. Pese a eso, creo que aún hay reservas escondidas en Albania”, dice a Efe Niko Simaku, quien a finales de la década de los cincuenta era director del banco estatal de la ciudad de Korca, la mayor del sureste del país.

En tiempos de crisis…
Originario de esta zona, Simaku afirma que ha visto grupos de personas, especialmente emigrantes albaneses que viven en Grecia, que han comprado detectores y vuelven a sus pueblos a la caza de tesoros. “Estas leyendas de tesoros escondidos proliferan en tiempos de crisis y pobreza. Algunos desesperados buscan la suerte en juegos de azar, otros excavan la tierra para buscar oro”, afirma Jorgo Bulo, lingüista y académico.

IMAGEN: Puente de Golik en Albania. / EFE