La transformación que experimentó Buenos Aires hacia 1900 y que llevó a la ciudad a abandonar sus formas campesinas para ponerse el traje de la modernidad inspiró la obra de Pío Collivadino, recuperada en una exposición en el Museo Nacional de Bellas Artes, en la capital argentina.

Redacción Canal Patrimonio

Expo Collivadino- Buenos Aires- EFE- 25072013
Bajo el título “Collivadino: Buenos Aires en construcción”, la exposición reúne un centenar de obras que retratan la vieja Buenos Aires y dan buena cuenta de los sucesivos cambios en su fisonomía. Son pinturas, documentos, fotografías, bosquejos, dibujos, y vídeos que contribuyen a poner en contexto la obra de Collivadino, considerado el primer paisajista urbano de Buenos Aires del siglo XX. “Me dediqué a estudiar a Pío Collivadino porque fue un artista olvidado, a pesar de ser tan importante; tal vez porque se le consideraba un académico o poco interesante para la historia del arte”, relata Laura Malosetti, comisaria de la muestra y autora de un libro sobre el pintor.

Pío Collivadino plasmó el paisaje de una Buenos Aires que vivía una transición a la modernidad, caracterizada por la construcción de edificios, los cambios en su estructura y el abandono de las tradiciones campesinas. “Desde el cine y la fotografía se tuvo una mirada diferente, pero desde la pintura, a Buenos Aires se le pensaba como una ciudad fea o poco interesante, con pocas cosas para contar y es precisamente Pío Collivadino quien se encarga de romper con ese estereotipo y se dedica a mostrar lo que nadie quería mostrar”, afirma Malosetti.

Expo Collivadino 2- Buenos Aires- EFE- 25072013
Sencillo, pero extraordinario
La exposición integra óleos, una de las técnicas más comunes del artista, y algunas otras disciplinas que aprendió durante su formación en Roma, desde pinturas murales a grabado y aguafuerte, una de sus mayores habilidades. Sus pinturas retratan temas sencillos y cotidianos, desde las esquinas de las calles iluminadas con luces de gas, a los caseríos, los puentes, los barcos o las escenas de obreros descansando y los andamios de las obras que dan cuenta del proceso de cambios que vivía la capital argentina. “La hora del almuerzo” (1903), uno de los mayores atractivos de la muestra, plasma la rutina del almuerzo de vecinos de la ciudad y fue presentada en la Bienal Internacional de Arte de Venecia, donde el artista representó por primera vez a Argentina.

Fundador, en 1907, del grupo Nexus, con el fin de representar un nuevo nacionalismo artístico, Collivadino fue director de la Academia Nacional de Bellas Artes durante más de 30 años y creó el Taller de Grabado, que se convirtió en una herramienta fundamental para los artistas de la época para la difusión de las vanguardias.

IMÁGENES: Fotografías cedidas por el Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires de las obras en óleo “Escena de puerto” (1927) y “La hora del almuerzo” (1903). / EFE