ES* Recuperada como sede del Museo Diocesano, la iglesia de Santo Tomé es uno de los templos más antiguos del rico legado románico zamorano.

PT* Recuperada como sede do Museu Diocesano, a Igreja de São Tomé é um dos templos mais antigos do rico legado românico da província espanhola de Samora.

Acceso principal a la iglesia de Santo Tomé, hoy Museo Diocesano. (Foto: Diócesis de Zamora)

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ES* Los primeros testimonios donde aparece la iglesia de Santo Tomé datan del año 1126, y de ellos se desprende que en su origen debía formar parte de un conjunto monástico. Los documentos hablan de sucesivas donaciones del rey Alfonso VII a la comunidad hasta que, poco tiempo después, ésta al parecer se disolvía y en el reparto de bienes ofrecía el templo al obispo Bernardo para que estableciese en ella la sede episcopal zamorana. Nadie sospecharía que casi 900 años después la recoleta iglesia acabaría acogiendo no la representación diocesana, si no parte de su rico patrimonio.

Sin querer adelantar acontecimientos diremos que aquella oferta no fructificó, construyéndose ex profeso algunas décadas después la catedral de Zamora (véase aquí  en una edición anterior de Patrimonio Duero) en el extremo opuesto de la ciudad. Santo Tomé (que se ubicaba en un arrabal cerca del Duero llamado la Puebla del Valle) se quedó apenas con el honor de ser una de las dos iglesias románicas más antiguas de Zamora.

Cabecera principal y exposición de elementos arquitectónicos del Museo. (Foto: Diócesis de Zamora)

Y no sólo eso. Se trata de uno de los ejemplos más significativos del románico pleno en la provincia merced a su elegante cabecera de triple ábside y su conjunto escultórico. Especial mención merecen los capiteles y los canecillos, influenciados por el monasterio de Santa Marta de Tera, limítrofe con la provincia de León, en el que también se inspiró la triple cabecera de fachadas planas de Santo Tomé. No se puede decir lo mismo de la estructura general del templo que, por lo que ha podido deducirse de las excavaciones arqueológicas, originalmente fue de planta basilical, frente a la planta cruciforme de Santa Marta.

Por la dependencia de modelos tanto arquitectónicos como escultóricos e iconográficos, todo hace pensar en la participación de artistas que trabajaron en Tera y que se desplazaron a Zamora en las primeras décadas del siglo xii. Son muchas las analogías con el monasterio, como el arco fajón que refuerza el testero principal. Sin embargo en el centro del mismo se abre un gran ventanal que recuerda también a los de San Isidoro de León.

Escultura

De la iglesia de Tera también dependerá la mayor parte de la escultura. Así, podemos constatar su influencia en los capiteles del arco triunfal del ábside de la Epístola, de formas vegetales, con grandes hojas partidas y bolas. Si bien que resultan más interesantes los capiteles del ábside del Evangelio. El del lado sur representa una Epifanía con una curiosa duplicidad de composición, con la representación de la Virgen sedente con el Niño en el centro, y los tres Reyes Magos en cada lateral. De igual forma se duplicó la estrella, que aparece a la izquierda y a la derecha de la cabeza  de la Virgen. El capitel frontero muestra el mismo principio de simetría que el anterior, pero en este caso con la escena de la Adoración de los Pastores. El estilo de estas piezas delata la mano de un escultor más dotado para los repertorios vegetales que para los figurativos.

Ábside de la Epístola. (Foto: Diócesis de Zamora)

En cuanto a la portada original de la iglesia románica, ésta se abre entre dos contrafuertes del segundo tramo del muro norte. Conserva una original decoración de rollos y de puntas de diamante en las arquivoltas.

Museo Diocesano

La iglesia sufrió una profunda restauración que desembocó, en el año 2012, en su reapertura ahora como depositaria del tesoro patrimonial de la Diócesis zamorana. La colección permanente del Museo Diocesano está formada por 134 piezas de escultura, pintura, orfebrería, metalistería, mobiliario y objetos pétreos. Entre su acervo se cuentan obras de escultores como Gregorio Fernández, Pedro de Mena, Gil de Ronza, Sebastián Ducete, Juan de Montejo, Juan Ruiz de Zumeta. Gaspar de Acosta y el imaginero local Ramón Álvarez. Entre los pintores se cuentan Diego de Quirós, Alonso del Arco y Diego Díez Ferreras, mientras que entre los plateros representados están Antonio de Burgos, Andrés Gil y Manuel Flores entre otros.

Exposición permanente de escultura del Museo. (Foto: Diócesis de Zamora)

La muestra hace un recorrido por distintos estilos artísticos que van del arte hispanorromano, pasando por el visigodo, el románico y el gótico, obras renacentistas, barrocas, neoclásicas y coloniales, realizadas todas ellas entre los siglos I y XIX.

Localización y visitas

La iglesia de Santo Tomé se ubica en la plaza de Santo Tomás de la capital zamorana. El horario de visitas de lunes a sábados es de 10 a 14 horas y de 17 a 20 horas. Domingos y festivos, de 10 a 14. El valor de la entrada (que incluye también la visita a la Catedral y al Museo Catedralicio)es de 5 euros la general y 3 euros la reducida, para grupos de más de 10 personas, estudiantes, jubilados, desempleados, discapacitados y miembros de familia numerosa debidamente acreditados. No pagan entrada en ningún caso los menores de 12 años y, en general, todos los visitantes que lleguen en horario de 17 a 19 horas los lunes.

Para más información, se puede consultar en la web de la Diócesis (http://diocesisdezamora.es/delegaciones/ver-museo-diocesano-24) o a través del número de teléfono (+34) 980 531 933.

Otra vista de la exposición. (Foto: Diócesis de Zamora)

PT* Os primeiros testemunhos onde a Igreja de São Tomé é citada datam do ano de 1126. Em sua origem, ela deveria formar parte de um conjunto monástico. Os documentos falam de sucessivas doações do rei Alfonso VII aos monges, até que pouco tempo depois, a comunidade se dissolveu e, no reparto dos bens, a igreja foi oferecida ao então bispo de Samora, Bernardo, para que se esbelecesse nela a sede episcopal. Ninguém suspeitaria que quase 900 anos depois a pequena igreja acabaria acolhendo não a representação diocesana, mas parte do seu rico património.

Sem querer adiantar acontecimentos, diremos que aquela oferta não frutificou, construindo-se ex professo algumas décadas depois a catedral de Samora no extremo oposto da cidade (leia-se  aquí numa edição anterior do Património Douro). São Tomé (que se localizava num bairro perto do Douro chamado Puebla do Vale) ficou apenas com a honra de ser uma das duas igrejas românicas mais antigas de Samora. E não somente isso. Trata-se de um dos exemplos mais significativos do românico pleno na província, em função da sua elegante cabeceira de triplo abside e seu conjunto escultórico. Merecem especial menção os capitéis e as mísulas, influenciados pela arte do monastério de Santa Marta de Tera (localizado próximo à província de León), no qual também se inspirou a tripla cabeceira de fachadas planas. Não se pode dizer o mesmo da estrutura geral do templo, pela qual pode-se deduzir (nas escavações arqueológicas) que originalmente foi de planta basilical, face à planta cruciforme de Santa Marta.

Pela dependência de modelos tanto arquitetônicos como escultóricos e iconográficos, tudo leva a crer que artistas que trabalharam em Tera se deslocaram para Samora nas primeiras décadas do século XII. São muitas as analogias com o monastério, a exemplo do arco toral que reforça o testeiro principal. Porém, no centro desse testeiro abre-se uma grande janela que lembra também às de São Isidro de León.

A grande janela do abside principal. (Foto: Diócesis de Zamora)

Escultura

A maior parte da escultura encontrada na igreja de São Tomé também dependerá da igreja de Tera. Assim, podemos constantar a sua influência nos capitéis do arco triunfal do abside da Epístola, de formas vegetais, com grandes folhas partidas e bolas. Porém, resultam mais interessantes os capitéis do abside do Evangelho. O do lado sul representa uma Epifania com uma curiosa duplicidade de composição: a representação da Virgem sentada com o Menino Jesus no centro e os três Reis Magos em cada lateral. De igual forma, duplicou-se a estrela, que aparece à esquerda e à direita da cabeça da Virgem. O capitel frontal mostra o mesmo princípio de simetria que o anterior, mas nesse caso com a cena da Adoração dos Pastores. O estilo dessas peças mostra a mão de um escultor mais dotado para os repertórios vegetais que para os figurativos.

Porta original românica. (Foto: Diócesis de Zamora)

Com relação à porta original da igreja românica, ela se abre entre dois contrafortes do segundo tramo do muro norte. Conserva uma decoração original de rolos e de pontas de diamante nas arquivoltas.

Museu Diocesano

A igreja de São Tomé sofreu uma profunda restauração que desembocou, no ano de 2012, em sua reabertura, dessa vez como depositária do tesouro patrimonial da Diocese samorana. A coleção permanente do Museu Diocesano está formada por 134 peças de escultura, pintura, ourivesaria, mobília e objetos de pedra. Em seu acervo podem ser encontradas obras de escultores como Gregorio Fernández, Pedro de Mena, Gil de Ronza, Sebastián Ducete, Juan de Montejo, Juan Ruiz de Zumeta, Gaspar de Acosta e o artista local Ramón Álvarez.  Dentre os pintores estão: Diego de Quirós, Alonso del Arco e Diego Díez Ferreras. Os prateiros estão representados por Antonio de Burgos, Andrés Gil e Manuel Flores, entre outros. A mostra percorre distintos estilos artísticos que vão desde a arte hispanorromana, passando pelo visigoda, românica e gótica, além de obras renascentistas,  barrocas, neoclássicas e coloniais, realizadas entre os séculos I e XIX.

Exposição de pinturas. (Foto:: Diócesis de Zamora)

Localização e visitas

A igreja de São Tomé está localizada na praça de Santo Tomás, em Samora. O horário de visitas de segunda a sábado é das 10h às 14h e das 17h às 20h. Aos domingos e feriados, das 10h às 14h. O bilhete de entrada (que inclui também a visita à Catedral e ao Museu Catedralício) é de 5 euros inteira e 3 euros para tarifas reduzidas, oferecidas ao grupos de mais de 10 pessoas, estudantes, aposentados, desempregados, pessoas com necessidades especiais e membros de família numerosa devidamente documentados.  Menores de 12 años têm livre acesso todos os dias.  Às segundas-feiras, entre às 17h e às 19h, o acesso é livre para todos.

Para mais informações, consulte: http://diocesisdezamora.es/delegaciones/ver-museo-diocesano-24 ou telefone para +34 980 531 933.