Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México han recuperado 45 metros de la traza original de la acequia madre, que llevaba agua del río hasta los huertos, casas y conventos. El canal fue localizado al sur de la Zona de Monumentos Históricos de la capital queretana.

Canal Patrimonio

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Querétaro es reconocido a nivel nacional por su acueducto monumental construido entre 1726 y 1738; sin embargo, desde finales del siglo XVI ya contaba con una obra hidráulica que abastecía de agua a los huertos, casas y conventos. Se trata de la acequia principal o madre que, con 1,500 metros de longitud, era considerado el sistema de abastecimiento más importante de la ciudad, y cruzaba de extremo a extremo. Parte de ese primer sistema fue localizado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y de la Dirección de Sitios y Monumentos de Querétaro, quienes trabajan en su liberación y consolidación para exhibirlo de forma permanente. El hallazgo se registró en el huerto del antiguo Real Colegio de Niñas de Santa Rosa de Viterbo, en el extremo sur poniente de la Zona de Monumentos Históricos de la capital queretana, donde actualmente se localiza el Centro de las Artes de Querétaro y el Instituto Queretano de la Cultura y las Artes.

El arqueólogo Daniel Valencia Cruz informó que a partir del descubrimiento han logrado rescatar 45 metros lineales de la traza original que tuvo la acequia en 1654, lo que servirá para conocer su sistema constructivo. En sus orígenes el sistema de abastecimiento de agua fue muy sencillo, consistía en un desvío del río Querétaro sobre tierra zanjada que en La Relación Geográfica de Querétaro —que data de 1582—, se describe como “un canal de tierra que se excavó en el suelo”, que llegaba hasta el convento de San Francisco, ubicado en el centro; con el paso de los años se amplió hasta cruzar completamente la ciudad, en dirección nororiente a sur poniente.

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El investigador del Centro INAH Querétaro explicó que posteriormente la acequia madre fue recubierta de mampostería, medía 90 centímetros de ancho por 1.30 metros de altura, en algunos tramos tenía una cubierta de bóveda de cañón corrido y en otros lajas de cantera rosa de forma rectangular para evitar la contaminación del líquido. En el sitio de la excavación también se han hallado tuberías de barro vidriado que conectaban con la cubierta y los muros de la acequia, lo que permitió confirmar que, a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, su función cambió de conductora de aguas limpias a receptora de descargas pluviales y sucias.

Como parte del rescate se trabaja en la consolidación de los muros de la acequia, resanes de grietas y reintegración de piedras. Paralelamente, se levanta una pared de contención para evitar derrumbes en las orillas de la construcción original y se colocará un barandal para que el visitante tenga un límite de acercamiento, porque los vestigios se dejarán a la vista. INAH

IMÁGENES: Imágenes de la acequia descubierta por los especialistas del INAH. INAH