Un cuadro de Santiago Rusiñol y un óleo sobre madera de la primera mitad del siglo XVI han sido restaurados por la Diputación de Girona, que tiene cedidas ambas obras al museo de arte de la capital de la provincia.

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La responsable de la restauración, Ester Horno, ha presentado el estado de ambas pinturas tras una labor que les ha devuelto la correcta lectura estética y garantiza su conservación futura.  Horno ha explicado que el cuadro de Santiago Rusiñol, titulado “Girona” y que muestra un paisaje de esta ciudad, necesitaba que se le retirase el barniz oxidado y se le aplicase una limpieza “para recuperar su esplendor”.

El mayor trabajo lo ha necesitado la pintura del siglo XVI, de autor desconocido y titulada “Madre de Dios”, ya que “tenía mucha suciedad superficial, además de barniz oxidado”, según la restauradora. En este caso, Ester Horno ha realizado “una limpieza de policromía” y ha procedido a la reintegración de los colores originales.

El Museo de Arte de Girona escogió estas dos piezas del fondo patrimonial de la Diputación Provincial tras comprobar que el estado de conservación de ambas obras distaba de ser el óptimo y que era necesaria una intervención para que las degradaciones no se acentuasen.

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Los tratamientos realizados han consistido en un análisis organoléptico de las piezas, otro de tipo físico-químico, limpieza mecánica, limpieza química del reverso y anverso, tratamiento contra xilófagos, capa de protección y barnizado, consolidación del apoyo, reintegración cromática y determinación de las condiciones ambientales de conservación. El cuadro de Santiago Rusiñol data de 1909 y es un óleo sobre tela de 93 por 123 centímetros, mientras que las dimensiones de “Madre de Dios” es de 128 por 84 centímetros.

IMÁGENES:  El cuadro de Santiago Rusiñol “Girona”  y óleo sobre madera de la primera mitad del siglo XVI con la imagen de una virgen. EFE