El Museo de Historia de Cataluña ha recibido el cuadro de grandes dimensiones “El Once de septiembre de 1714”, de Antoni Estruch, considerada una de las obras más emblemáticas de la iconografía de los hechos sucedidos en la Guerra de Sucesión española en Barcelona.

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El cuadro, que habitualmente se encuentra en el vestíbulo de la antigua sede de Caixa Sabadell (actual Espacio Cultura – Fundación Sabadell 1859) ha sido trasladado al Museo de Historia de Cataluña para ser restaurado y expuesto al público a partir del 6 de septiembre con motivo de la conmemoración del Tricentenario. “El Once de septiembre de 1714” interpreta el momento en que el “conseller en cap” de la Generalitat Rafael Casanova cae enarbolando la bandera de Santa Eulalia en defensa del Baluarte de Portal Nou de Barcelona. Realizada en 1909, la obra era conocida entonces como “La muerte de Casanoves”, ya que se creía erróneamente que el personaje había muerto durante el sitio de Barcelona.

Las grandes dimensiones del cuadro -4 metros de ancho por 2,5 metros de altura- han supuesto una compleja operación de desmontaje y de traslado que ha sido llevada a cabo con éxito por el equipo de conservadores y restauradores del Centro de Restauración de Bienes Muebles de Cataluña. Los técnicos han retirado primero el vidrio protector, que se ha llevado a cabo coordinadamente con una empresa especializada, para proseguir con el desmontaje de la tela y del bastidor.

La obra, que presenta un buen estado de conservación, volverá a ser montada en el Museo de Historia de Cataluña, donde el equipo de restauración realizará una intervención curativa sobre el cuadro, que consistirá en eliminar la suciedad más superficial, y fijar y reintegrar los escasos puntos de policromía que están en un estado más delicado, ha informado el museo. “El Once de septiembre de 1714” de Antoni Estruch, propiedad de la Fundación Antigua Caixa Sabadell 1859, ingresó el 12 de noviembre de 1923 en la entidad bancaria para saldar el crédito que la caja concedió al pintor Antoni Estruch para ir a Argentina, de donde ya no volvió nunca más.

Su avalador, Antoni Oliver Turull, padre del futuro poeta Pere Quart (Joan Oliver), lo entregó finalmente a Caixa Sabadell en 1923. La obra, que se presentó públicamente por primera vez en la galería de arte de la Sala Parés de Barcelona en 1909, tuvo muy poca repercusión y difusión ya que posteriormente fue custodiada en casa del avalador de Estruch. Una vez que ingresó en la colección artística de Caixa Sabadell, el cuadro adquirió notoriedad entre las imágenes más popular del 11 de septiembre, junto con la estatua de Casanova de Rossend Nobas. El cuadro será una de las piezas destacadas de la exposición central de los actos conmemorativos del Tricentenario, “300 onces de septiembre. 1714-2014”, que se podrá ver en el Museo de Historia de Cataluña hasta el 28 de septiembre de 2014.

IMAGEN: Foto cedida por el Museo de Historia de Cataluña(MHC) que ha recibido esta mañana el cuadro de grandes dimensiones “El Once de septiembre de 1714”, de Antoni Estruch. EFE