En este artículo Alejandro García Avilés analiza cómo imaginó y representó el hombre medieval el cielo y las estrellas.

Así, por ejmplo, nos descubre cómo el único mapa celeste románico que se conserva hoy en día en territorio español constituye, en la práctica, la única decoración pintada del manuscrito del Burgo de Osma que lo contiene. Un códice que fue descrito por Timoteo Rojo como “misceláneo”, porque junto al breve texto astronómico que acompaña al planisferio se sucedían otra serie de informaciones de carácter diverso. El mapa se convirtió, así, en el verdadero protagonista del manuscrito soriano…

 

 

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