Un tambor bomba ecuatoriano del Valle del Chota ha entrado a formar parte de la colección de instrumentos musicales del Museo Metropolitano de Nueva York, en un acto al que asistió el octogenario artesano que los ha fabricado durante cuatro décadas.

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El tambor, utilizado para tocar la “bomba”, género que nació del intercambio cultural entre nativos, mestizos y los afro-descendientes del norte del Ecuador, pasó a formar parte de los más de 5.000 instrumentos musicales de la Colección Frederick P. Rose de este importante museo. El instrumento  ha sido donado por el grupo cultural Chota Madre. La pieza ha sido confeccionada por el octogenario artesano Cristóbal Barahona, el único dedicado a ese oficio en el Valle del Chota, donde nació la bomba, que activistas culturales enseñan allí a los niños para que no pierda la tradición.

“Tenemos más de 5.000 instrumentos de todo el mundo y de todos los tiempos, comenzando con los egipcios. El recibimiento de este maravilloso tambor de Ecuador es una continuación de esta tradición de coleccionar instrumentos musicales de la herencia cultural de varios países”, dijo el conservador de la colección, Keneth Moore. Recientemente, el Consulado de la República Dominicana en Nueva York donó a esta colección del museo un güiro y una tambora, instrumentos usados en los géneros típicos del merengue y la bachata.

200 instrumentos precolombinos:

Moore apuntó además que la colección, que se estableció en el siglo XIX, cuenta con alrededor de 200 instrumentos precolombinos de América Latina. Barahona, de 83 años y que aprendió el oficio de su tío, dijo que para él era “un sueño” estar en Nueva York y que era la primera vez que viaja fuera de su país.  “Me parece un sueño (haber viajado). En mis 83 años nunca había salido de Ecuador”, indicó el artesano, que confecciona el instrumento a mano con plantas endémicas de la zona y que ya no encuentra donde vive, por lo que otro residente del Valle del Chota se encarga de suministrarle la materia prima.

Lamentó que sólo un nieto haya aprendido el oficio al que se ha dedicado durante cuatro décadas, a la vez que expresó su deseo de que no se pierda tampoco la tradición del género de la bomba en Ecuador. El octogenario, que hasta la fecha ha confeccionado unos 500 tambores, dijo además que espera que la colección de tambores de su país aumente en este museo y en otros lugares. “Quiero que mis tambores sigan recorriendo el mundo entero”, afirmó.

Documental sobre la confección del tambor:

Durante el evento se presentó un documental que muestra a Barahona en la confección de este instrumento, incluye entrevistas a músicos de este género, que consideran al octogenario una “leyenda” y un “icono”, y que además realiza un recorrido por el taller en el valle del chota donde se enseña a los niños a tocar bomba. La donación de este tambor fue también un sueño cumplido para el ecuatoriano Juan Obando, quien desde hace doce años es asesor de instrumentos musicales para el Museo Metropolitano y que aseguró que durante ocho años intentó que un tambor de bomba, de la herencia de de africanos del Congo y Angola, ingresara a la colección Frederick P. Rose.

Obando destacó que el Museo Metropolitano, el más grande de este país, pudo adquirir el tambor gracias al trabajo del activista cultural Gabriel Roldós y al Movimiento Cultural Chota Madre, cuyos integrantes, que viven en Nueva York, regresaron a su país para realizar el vídeo y gestionar con Barahona la donación del instrumento. “Hay una cultura en peligro de extinción en el Valle del Chota”, dijo Roldós sobre la confección del tambor de bomba. Explicó que el instrumento donado hoy fue “bautizado” con el nombre de Zoila Espinoza, una danzante de bomba que ha luchado durante años para que este género sea reconocido en Ecuador. “Es muy importante que el tambor bomba esté en el museo porque de esa forma estamos exponiendo este género del Valle del Chota para el mundo. Es uno de los logros más importantes”, dijo por su parte José Juan Paredes, director del grupo musical Chota Madre, que interpretó varios números.

IMAGEN:  El instrumento fue confeccionado por el octogenario artesano Cristóbal Barahona (en la imagen), el único dedicado a ese oficio en el Valle del Chota, donde nació la bomba, que activistas culturales enseñan allí a los niños para que no pierda la tradición. EFE